Tienes dudas
Sabes lo que quieres construir, pero hay dos o tres decisiones que no acabas de cerrar: el precio, el enfoque, cómo contarlo, a quién le hablas. Las ponemos encima de la mesa y las cerramos.
Sesión privada 1:1 · 90 minutos
Una sola sesión, sin guion previo. Traes tus dudas, tu proyecto, el programa que quieres mostrar o la decisión que llevas semanas dando vueltas, y trabajamos eso. No es motivación: es mecánica.
500USD
Pago único · 90 minutos por videollamada · plazas limitadas cada mes
Para qué la usan
Sabes lo que quieres construir, pero hay dos o tres decisiones que no acabas de cerrar: el precio, el enfoque, cómo contarlo, a quién le hablas. Las ponemos encima de la mesa y las cerramos.
Ya tienes casi todo hecho y algo te frena antes de dar el paso. A veces no falta trabajo, falta que alguien te confirme desde fuera qué toca mover primero.
Un lanzamiento, una negociación, un escenario, una mesa donde no eres la de siempre. Preparamos cómo llegas, cómo te presentas y qué sostienes cuando te aprieten.
Tienes un programa, un servicio o una idea de negocio y quieres enseñármelo tal cual está: qué se entiende, qué no, qué le falta para que tu cliente lo vea claro y lo compre.
Tienes claro que lo que cobras no corresponde a lo que entregas, y quieres saber qué tiene que cambiar en tu forma de aparecer para que el precio nuevo no haya que defenderlo en cada conversación.
Publicas, tienes alcance, te escriben cosas bonitas y no se convierte. Miramos dónde se está cayendo el paso entre que te leen y que deciden pagarte.
Has crecido, has cambiado de cliente o has cambiado de país, y tu imagen y tu discurso siguen contando la versión anterior de ti. Actualizamos lo que hoy dice algo que ya no eres.
Cámara, vídeo, directo, entrevista o sala llena. Cómo te presentas, qué haces con las manos, qué te pones y qué dices en los primeros treinta segundos, que es donde se decide si te escuchan.
Has tomado una decisión y quieres que alguien de fuera, sin interés en agradarte, te diga si se sostiene antes de que le pongas dinero y meses encima.
Si lo tuyo no está en esta lista, tráelo igual: el tiempo es tuyo y se usa en lo que necesites. Si al escucharte veo que no es aquí donde te ayudo, te lo digo y te digo dónde sí.
Cómo es la sesión
No vengo con un guion cerrado porque no funcionaría: lo que a una le sobra —posicionamiento, discurso, precio, presencia— a otra es justo lo único que le falta. Escuchar primero y decidir después por dónde entrar es parte del trabajo, no una falta de método.
Lo que sí es siempre igual es la forma de mirar: leo lo que tu proyecto está transmitiendo hoy, te digo lo que veo con claridad, y no salimos de la llamada con una lista de ideas sino con decisiones tomadas y con lo que tocas primero.
Lo que te llevas
Qué está transmitiendo hoy tu proyecto sin que tú lo cuentes, y qué de eso te está costando clientes o precio.
Las dudas con las que llegas salen resueltas de la llamada, con el criterio para sostenerlas cuando alguien las cuestione.
Los movimientos concretos que tocan, en orden y con plazo, sin lista infinita de tareas que no vas a hacer.
Cómo funciona
Antes de que me lo preguntes
No hace falta que llegues con el tema ordenado. Traes lo que tienes, aunque sea "algo no está funcionando y no sé qué es". Ordenarlo es parte de lo que hacemos en la llamada.
No. Con noventa minutos seguidos entramos a fondo; partido por la mitad, la segunda llamada se va en recordar la primera. Una vez, hora y media, del tirón.
No. Pagas por el trabajo y el trabajo se entrega dentro de la sesión. Si al terminar veo que lo tuyo necesita un acompañamiento largo, te lo digo con la misma claridad con la que te diré que no lo necesitas.
Sirve para cualquier proyecto en el que te elijan a ti antes que a tu servicio: consultoría, salud, formación, tecnología, dirección de equipos. La imagen y la comunicación no son el sector; son el puente entre tu proyecto y tu cliente.
Reservar
Si llevas tiempo trabajando bien y aun así tienes que convencer en cada conversación, casi nunca es que te falte esfuerzo. En hora y media se ve, se nombra y se decide qué cambias. Y a partir de ahí ya no discutes tu precio: lo sostienes.
Mery